Archivado en: Uncategorized

En la imagen:La tía Ana y mi ahijado,Diego.
Recuerdo cuando mamá me decía ”el cariño de todas las figuras familiares es necesario; el mimo de un padre, el afecto de la abuela, el apoyo de tus ti@s… y en esta última figura he estado pensando mucho últimamente.
El ti@ no sufre la responsabilidad directa del niñ@, pero sin embargo puede ejercer una gran influencia sobre el mism@, siempre y cuando tenga este propósito. A lo largo de mi vida, yo me he encontrado magníficos representantes de este tipo de afecto.
Tengo en la retina y en un trocito de mi corazón, el recuerdo de mi tía Ana, que teniendo yo unos 6 años; me puso sobre sus rodillas y con la ayuda de un cuento, me enseñó la tremenda habilidad de encontrarme con lo que ocurría al unir las sílabas, mágicamente daban lugar a palabras, las cuales no habría de pronunciarlas, hasta conseguir unirlas mentalmente. Todo ello como siempre, la tía lo acompañaba de dulzura, paciencia y una forma especial de hacerme sentir importante. Nunca me faltó a su lado; buenos consejos, un hogar encantado de recibirme, chocolate, sus cálidas palabras, su apoyo incondicional y su oídos a través de los cuales en muchas ocasiones la martirizaba con mis batallitas…no cambiaría por nada aquellos veranos en su casa. Cuantas noches pasamos hablando de mis sueños, de sus reflexiones, de mis miedos… hasta que nos daban las dos o las tres de la madrugada.
En ese contarnos el uno al otro, la excepcional tía Ana, me hizo entender la historia de mi familia, para construir con honestidad, mayor firmeza y valentía mi presente.
Más adelante cuando pasé la adolescencia, siguió apostando por mi y expresándome no sólo con palabras; “tu puedes“, hasta reconvertir nuestra relación, en algo que va más allá de cualquier amistad.Han pasado los años y se que le debo mucho más de lo que puedo expresar con palabras; en lo bueno y en lo malo, con sonrisas y lágrimas, pero siempre ahí.
Espero al igual que ella, saber llevar como una insignia de honor,ese legado familiar que nos regalan nuestros herman@s,el cual cabe en dos palabras. Las palabras que me hacen estremecer, cuando salen de la boca de cualquiera de mis sobrinas y sobrinos
…Tío Jorge.
2 comentarios por mucho
Deja un comentario
Deja un comentario
Línea y párrafo se rompe automáticamente, direcciones email nunca se muestran, permitido:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>
Que bonitoooooooooo!!!!!
Comentario por Connie Febrero 20, 2008 @ 12:05 pmCasi me saltan las lagrimas… y en parte por nostalgia, pero dejame decirte que cuando pasa el tiempo y esos tus sobrinos se hacen grandes .. mas orgullo te da que te sigan llamando ti@.
Ay! De verdad que das unas pinceladas en tu blog de temas que me llegan muy dentro. Sólo tengo un sobrino pero es una sensación tan bonita que me llame tia, es tan importante que tenga un apoyo en su tia para lo que necesite, saber que siempre voy a estar ahí. Y como dice Connie espero que cuando sea mayor se siga acordando de su tia.
Besos
Comentario por solyluna Febrero 25, 2008 @ 2:33 pm